Buriram (Tailandia).- Valentino Rossi terminó el primer test de 2018 en Sepang con una sensación agridulce. Después de los dos primeros días en los que parecía que los problemas de 2017 habían desaparecido, hasta el punto que junto a Maverick Viñales lideraron la tabla el segundo día, en la última jornada y sin explicación aparente se repitieron los males del año pasado.
Rsossi: espera despejar dudas en Tailandia Sin embargo, pese a que el italiano vio cómo caía su rendimiento el tercer día, Rossi señaló entonces que habían mejorado en el tema de la degradación de neumáticos –talón de Aquiles durante 2017–, destacando además la igualdad en cuanto a ritmo.
A partir de este viernes los pilotos de Yamaha tienen la oportunidad de comprobar si lo que ocurrió en Malasia fue algo puntual o si, por el contrario, la vuelta a un chasis basado en el de 2016 no ha paliado los problemas del último año.
— Valentino Rossi (@ValeYellow46) 29 de enero de 2018

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